domingo, 31 de octubre de 2010

Sobrevivir(lo)

Llega oscuro y nuboso noviembre
lleno de incertidumbres bajo los árboles,
lleno de hojas secas bajo los bancos.
Pero noviembre es así.
Empieza con los muertos y termina con el frío.
Un actitud positiva se necesita
para afrontarlo.
Para sobrevivir(lo).
¿No es un mes raro?
De crisantemos y de lluvia.
De sol y de casi invierno.
De transición, de reflexión, de sprint final.
Noviembre nuevo. Lágrimas viejas.

martes, 26 de octubre de 2010

Recuerdos

A veces pienso que sueño o tal vez sueño que pienso. Porque cuando la lluvia huele a asfalto no me resulta fácil pensar en mis sueños, sino que lo más sencillo es cerrar los ojos y soñar, para que así mis pensamientos se liberen y salten de los charcos.

18/01/2002

domingo, 24 de octubre de 2010

Un ángel

Por la noche entras en mi alcoba
como un ángel
de blancas alas.
De dulce sonrisa.
De sueños llenos de plumas

domingo, 17 de octubre de 2010

Amor de gata

Acabo de terminar un libro en el que la gata favorita del protagonista, tiene un protagonismo especial. Y no sólo porque salga en la portada. Se llama Penélope, es de color negro, lleva un collar de perlas en el cuello, tiene 8 hermanas, es ninfómana, lesbiana, coqueta, alcohólica y muy femenina. Su dueño es un señor que se cree Jackson Pollock, que está loco de atar y que tiene una obsesión sexual tremenda con su compañera de largos bigotes.

Me lo regaló una amiga el día que Germán San Nicasio presentó su libro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, hace unas semanas. Me ha dejado algo perpleja porque este chico escribe como si lo hiciera con los despojos del alma de alguien que ha vivido mucho. A borbotones, sin miramientos, sin tabúes, de una forma explícita, quizás algo barroca en algunos trozos, pero como si lo hubiera escrito un loco. Como si te lo estuviera contando un loco con camisa de fuerza. No se corta un pelo en describir la relación sexual que hay entre el protagonista y su mascota (no quiero destripar el libro, pero hay una escena que te la imaginas y da un poquillo de repelús). Quizás eso me ha producido un cierto rechazo, porque me gustan los gatos. Pero visto desde otra perspectiva sí es cierto que al ponerse en absoluta y firme segunda persona es necesario escribir así. Son los pensamientos de uno mismo, lo más íntimo y personal. Haz un esfuerzo ahora y piensa en los pensamientos que te vienen a la mente cuando estás planchando, haciendo la cena, viendo la tele. Hay recuerdos que nos vuelven locos a todos.

“La cárcel de Jackson Pollok” no te deja indiferente. Porque es un trocito de nosotros mismos. Porque parece surrealista pero tiene mucho de verdad. Porque Germán escribe con despecho. Y porque no hay complejos en ninguna página de la novela.

Imposible

Si estamos equivocados,
¿por qué sonríes así?

Si nadie es de nadie,
¿por qué tienes mi alma?

Si tienes mi alma
ya no puedo sentir nada...
es una sensación imposible.