Besarte es tocar las estrellas
o por lo menos hace que me sienta
un poco astronauta
cuando te doy un beso.
Porque mi traje espacial es tu saliva
y mi nave es tu espalda
y el universo nos lo inventamos.
Besar tus labios es dar un paseo
por la vía láctea,
es rodar por el suelo
y es caer a tu lado, muy lento.
viernes, 15 de abril de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
Despertar
No hay nada mejor
que sentir tus brazos alrededor
de mi cuerpo.
Y sentirte despertar.
Y darte un beso y saber
que ese calor es la vida,
es la paz.
Ver
tus ojos entreabiertos.
Tocar
tu espalda desnuda.
Rozar
tu mejilla con mis labios.
Creer
que aún estoy en sueños.
Un amanecer sin sol,
con prisas. Y con sudor.
que sentir tus brazos alrededor
de mi cuerpo.
Y sentirte despertar.
Y darte un beso y saber
que ese calor es la vida,
es la paz.
Ver
tus ojos entreabiertos.
Tocar
tu espalda desnuda.
Rozar
tu mejilla con mis labios.
Creer
que aún estoy en sueños.
Un amanecer sin sol,
con prisas. Y con sudor.
domingo, 30 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
Enganchada
Yo también estoy bien contigo.
No se si son tus manos o tu mirada
o la droga que me echas en el yogur.
Pero estoy, literalmente, enganchada
al sabor dulce de tus noches
y al amargo de tus mañanas.
No se si son tus manos o tu mirada
o la droga que me echas en el yogur.
Pero estoy, literalmente, enganchada
al sabor dulce de tus noches
y al amargo de tus mañanas.
domingo, 16 de enero de 2011
Tu verdor
Sin darme cuenta me encuentro con tu verdor,
con tu verde que puede ser esperanza
o que puede ser prado.
En tu verde siempre es primavera,
es un verde tuyo, cambiante, claro, oscuro.
Pero no hay negro en tu verdor.
Solo hay flores, solo hay sol.
con tu verde que puede ser esperanza
o que puede ser prado.
En tu verde siempre es primavera,
es un verde tuyo, cambiante, claro, oscuro.
Pero no hay negro en tu verdor.
Solo hay flores, solo hay sol.
Estar de vuelta de todo
(De mi blog de La Sexta Noticias)
Hoy he tomado la infusión de después de comer con unos amigos a los que no veo muy a menudo, por la distancia en un caso y por los horarios incompatibles en el otro. Hablábamos de las relaciones, del conocer gente, de las cosas del corazón, de las cosas de las sábanas y de otros temas variados. Una de estas personas me contaba que hoy tiene una cita con alguien a quien conoce desde hace poco, de hecho nunca se han visto en persona, y que se sentía un poco insegura. Ha elegido para quedar un sitio que controla, un parque, para ver el atardecer. Alguien ha dicho en ese momento que era falta de experiencia porque cuando estás de vuelta de todo el romanticismo lo tienes en los pies y te vuelves más práctico.
Llegados a una edad todos tenemos experiencias que nos han dejado huella, eso nos hace más desconfiados y menos vulnerables, pero no significa que si eres romántico dejes de serlo. Quizás te cohíbes más, no exteriorizas todo tal y como te gustaría, pero eso no significa que no sepas poner las cartas sobre la mesa. Evidentemente es algo que tiene que ver con la personalidad de cada uno, por eso creo que la experiencia no puede cambiar tanto el carácter de uno como para parecer un novato cada vez que se conoce a alguien. Aunque también veo normal ser novato cada vez que se empieza porque tú has cambiado por la experiencia anterior y quien tienes delante también es nuevo para ti. Entonces, ¿por qué no quedar para ver un atardecer en la primera cita? En un inicio he aconsejado a mi amiga que no haga esa cursilada, pero ahora rectifico.
Hemos hablado entonces de las redes sociales y portales para encontrar pareja. Dos de los tertulianos han afirmado que los heteros llevan 20 años de retraso respecto a los gays en tema de conocer gente por internet y que ahora se ha puesto de moda, mientras que ellos ya ponen claramente en sus perfiles si lo que quieren es follar o enamorarse. Eso sí que es tener el romanticismo en los pies, y no estar de vuelta de todo. Bueno, a menos que estar de vuelta de todo signifique tener las cosas muy claras. Aunque las personas que tienen las cosas claras también pueden ser románticas. Vale, paro.
¿Qué quiero decir con este rollo infumable? Que muchas veces no tenemos lo que anhelamos porque nosotros mismos nos ponemos obstáculos. Y cuando te haces mayor, y estás de vuelta de todo, a veces merece la pena dar una vuelta más a todo eso, pero en sentido contrario. Deshacer el nudo puede ser mucho más divertido… y hasta romántico
Hoy he tomado la infusión de después de comer con unos amigos a los que no veo muy a menudo, por la distancia en un caso y por los horarios incompatibles en el otro. Hablábamos de las relaciones, del conocer gente, de las cosas del corazón, de las cosas de las sábanas y de otros temas variados. Una de estas personas me contaba que hoy tiene una cita con alguien a quien conoce desde hace poco, de hecho nunca se han visto en persona, y que se sentía un poco insegura. Ha elegido para quedar un sitio que controla, un parque, para ver el atardecer. Alguien ha dicho en ese momento que era falta de experiencia porque cuando estás de vuelta de todo el romanticismo lo tienes en los pies y te vuelves más práctico.
Llegados a una edad todos tenemos experiencias que nos han dejado huella, eso nos hace más desconfiados y menos vulnerables, pero no significa que si eres romántico dejes de serlo. Quizás te cohíbes más, no exteriorizas todo tal y como te gustaría, pero eso no significa que no sepas poner las cartas sobre la mesa. Evidentemente es algo que tiene que ver con la personalidad de cada uno, por eso creo que la experiencia no puede cambiar tanto el carácter de uno como para parecer un novato cada vez que se conoce a alguien. Aunque también veo normal ser novato cada vez que se empieza porque tú has cambiado por la experiencia anterior y quien tienes delante también es nuevo para ti. Entonces, ¿por qué no quedar para ver un atardecer en la primera cita? En un inicio he aconsejado a mi amiga que no haga esa cursilada, pero ahora rectifico.
Hemos hablado entonces de las redes sociales y portales para encontrar pareja. Dos de los tertulianos han afirmado que los heteros llevan 20 años de retraso respecto a los gays en tema de conocer gente por internet y que ahora se ha puesto de moda, mientras que ellos ya ponen claramente en sus perfiles si lo que quieren es follar o enamorarse. Eso sí que es tener el romanticismo en los pies, y no estar de vuelta de todo. Bueno, a menos que estar de vuelta de todo signifique tener las cosas muy claras. Aunque las personas que tienen las cosas claras también pueden ser románticas. Vale, paro.
¿Qué quiero decir con este rollo infumable? Que muchas veces no tenemos lo que anhelamos porque nosotros mismos nos ponemos obstáculos. Y cuando te haces mayor, y estás de vuelta de todo, a veces merece la pena dar una vuelta más a todo eso, pero en sentido contrario. Deshacer el nudo puede ser mucho más divertido… y hasta romántico
domingo, 14 de noviembre de 2010
Absurdos
sábado, 13 de noviembre de 2010
Cuando te duele el todo
Sentir dolor en el corazón
es sentir dolor en el todo.
No controlar la emoción
es perder la noción y el modo
no sólo del tiempo.
También del sentimiento.
No sé, serán cosas del otoño
es sentir dolor en el todo.
No controlar la emoción
es perder la noción y el modo
no sólo del tiempo.
También del sentimiento.
No sé, serán cosas del otoño
Como no somos perfectos moriremos como insectos
(Post publicado en La Gata Flora, mi blog de La Sexta)
Este post llega un día tarde porque el concierto fue el jueves pero ayer estuve indispuesta, así que me disculpen. Son las cosas de las amapolas, que si no les da el sol se marchitan. Son las cosas del otoño. Y son las cosas de Delafé y las Flores Azules. Conocí a este grupo hace unos añitos con Elvira, amiga del alma, y este jueves repetimos con la presentación en sociedad de “Las trompetas de la muerte”. Un disco en el que Helena Miquel tiene más protagonismo que en los anteriores (será porque al separarse el grupo quedaron chico+chica, por el tema de la paridad y tal), pero donde ella y Oscar D’aniello hacen mejor pareja que nunca (aunque tengo entendido que ya no son pareja, sentimental quiero decir). Y Dani Acedo es el mejor aderezo posible. Entendiendo como aderezo lo que da sabor a las comidas.
Muchos temas del nuevo disco, como es lógico, y muchos temas antiguos de cuando eran Facto Delafé y las Flores Azules. Todos me gustaron, bueno, ya me gustaban, pero me gustó verlos en escena. Mucho más valiente que cuando les vi hace unos cuatro años. Divertidos, atrevidos, coreados y parafraseados. Y mira que es complicado a veces seguir el ritmo hiphopero de Oscar D’aniello, pero da igual, tú cantas “nananananana” cuando no te sabes/recuerdas la letra y todos tan contentos. Helena estaba guapísima con su falda de tul y se lució intentando bailar el “Steady Running” (que podéis ver en el videoclip de “Espíritu Santo” para aprenderlo… ojo porque no es fácil). Los pasos imposibles de Delafé nos dejaron como siempre estupefactas; porque todas las mujeres que había en el Teatro Eslava pensamos en esos gemelos, estoy segura. Genial la escenificación, la fuerza de las coreografías, el escenario. Una pena que llegué un poquillo tarde y no pude ver muy bien los bailes pero los que los disfrutaron totalmente entienden lo que digo.
Delafé y las Flores Azules me gusta porque es hip hop, es pop, es soul, es música electrónica pero sobre todo es verso. Y los versos son comprometidos y alegres. Son las cosas del día a día. Son recuerdos y anhelos. Son historias de amor y de desamor. Imágenes de una vida ideal. Canción protesta. Valentía en estado puro. Encontrar una sonrisa y perderte en ella. Y reír, por no llorar.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Desengaño religioso
(Publicado en La Gata Flora, mi blog de La Sexta Noticias)
No me gusta este Papa. De Juan Pablo tengo buenos recuerdos porque la verdad es que era majete y me tocó cuando yo era una aspirante a beata. Los domingos, en misa de 11, era monaguilla. Asistía a todas las clases de catequesis, participaba en el grupo de teatro de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Tudela y recitaba poemas a la Virgen en fiestas importantes, algo que enorgullecía mucho a mi madre, profesoras y al párroco, que me daba caramelos de limón y naranja y ya más adelante alguna que otra moneda de quinientas pesetas o algún billetico de mil.
Mi primer desengaño amoroso lo tuve con la Iglesia, bueno, con Dios. Fue un drama familiar y cuando el Padre Aurelio me cogió por los hombros y me dijo: “Con Dios estarán mejor” (¿perdona?), perdí la fe. Nunca olvidaré ese instante. Es duro asumirlo, pero así fue. Y nunca me he arrepentido de ello, aunque es cierto que parecemos obligados a creer en algo (porque, ¿en qué creen los que no creen? Esto ya se lo preguntaba Umberto Eco…). Yo no se en qué creo. Supongo que en nadie porque no me aferro a nada cuando quiero tener suerte con cualquier cosa ni me encomiendo a las Atalayas del Norte cuando tengo un problema. Simplemente pienso que las cosas pasan porque tienen que pasar, no porque esté escrito en los escritos ni nada de eso, no… Las cosas pasan, y punto. ¿Podemos influir en los avatares del destino? Esto es una contradicción en sí misma, el destino, destino es.
¿Y por qué os cuento esto? Porque estoy impresionada con el despliegue por la visita de Su Santidad, el emisario de Dios, a Santiago de Compostela… pero pocos decimos que no se está vendiendo el merchandising, que sólo han ido unas veinte mil personas a verle, que los hoteles no están al 100% como se esperaba y que ya no despierta esas pasiones de padre que siempre se han atribuido a esta “figura eclesiástica”. Que me parece bien que venga, igual que el Dalai Lama o el Ayatolá Abdulá (este me lo he inventado), pero no seamostanpesadoshombreyaporfavor.
Y en el momento en que escribo estas líneas, el Papa se va a Barcelona, con el estómago rebosante de pulpo y albariño, con sus zapatos de firma, sus casullas bordadas en oro y su papamóvil. Barcelona la anticlerical, que para eso se proclamó allí una Segunda República
(Apunte histórico: Eibar fue la primera ciudad en izar la bandera tricolor, por mucho que digan los catalanes).
No me gusta este Papa. De Juan Pablo tengo buenos recuerdos porque la verdad es que era majete y me tocó cuando yo era una aspirante a beata. Los domingos, en misa de 11, era monaguilla. Asistía a todas las clases de catequesis, participaba en el grupo de teatro de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Tudela y recitaba poemas a la Virgen en fiestas importantes, algo que enorgullecía mucho a mi madre, profesoras y al párroco, que me daba caramelos de limón y naranja y ya más adelante alguna que otra moneda de quinientas pesetas o algún billetico de mil.
Mi primer desengaño amoroso lo tuve con la Iglesia, bueno, con Dios. Fue un drama familiar y cuando el Padre Aurelio me cogió por los hombros y me dijo: “Con Dios estarán mejor” (¿perdona?), perdí la fe. Nunca olvidaré ese instante. Es duro asumirlo, pero así fue. Y nunca me he arrepentido de ello, aunque es cierto que parecemos obligados a creer en algo (porque, ¿en qué creen los que no creen? Esto ya se lo preguntaba Umberto Eco…). Yo no se en qué creo. Supongo que en nadie porque no me aferro a nada cuando quiero tener suerte con cualquier cosa ni me encomiendo a las Atalayas del Norte cuando tengo un problema. Simplemente pienso que las cosas pasan porque tienen que pasar, no porque esté escrito en los escritos ni nada de eso, no… Las cosas pasan, y punto. ¿Podemos influir en los avatares del destino? Esto es una contradicción en sí misma, el destino, destino es.
¿Y por qué os cuento esto? Porque estoy impresionada con el despliegue por la visita de Su Santidad, el emisario de Dios, a Santiago de Compostela… pero pocos decimos que no se está vendiendo el merchandising, que sólo han ido unas veinte mil personas a verle, que los hoteles no están al 100% como se esperaba y que ya no despierta esas pasiones de padre que siempre se han atribuido a esta “figura eclesiástica”. Que me parece bien que venga, igual que el Dalai Lama o el Ayatolá Abdulá (este me lo he inventado), pero no seamostanpesadoshombreyaporfavor.
Y en el momento en que escribo estas líneas, el Papa se va a Barcelona, con el estómago rebosante de pulpo y albariño, con sus zapatos de firma, sus casullas bordadas en oro y su papamóvil. Barcelona la anticlerical, que para eso se proclamó allí una Segunda República
(Apunte histórico: Eibar fue la primera ciudad en izar la bandera tricolor, por mucho que digan los catalanes).
sábado, 6 de noviembre de 2010
Inquietudes
Te recuerdo.
Recuerdo tu altura, tus ojos marrones.
Tu forma de andar y de mirarme.
Tu sonrisa y tus inquietudes o, mejor,
tu inquietud.
La recuerdo bien, era, ¿seguirá siendo?,
como de niño pequeño.
Te recuerdo en mi recuerdo.
Te recuerdo en mi cama
y te recuerdo
en mi silencio.
Recuerdo tu altura, tus ojos marrones.
Tu forma de andar y de mirarme.
Tu sonrisa y tus inquietudes o, mejor,
tu inquietud.
La recuerdo bien, era, ¿seguirá siendo?,
como de niño pequeño.
Te recuerdo en mi recuerdo.
Te recuerdo en mi cama
y te recuerdo
en mi silencio.
domingo, 31 de octubre de 2010
Sobrevivir(lo)
Llega oscuro y nuboso noviembre
lleno de incertidumbres bajo los árboles,
lleno de hojas secas bajo los bancos.
Pero noviembre es así.
Empieza con los muertos y termina con el frío.
Un actitud positiva se necesita
para afrontarlo.
Para sobrevivir(lo).
¿No es un mes raro?
De crisantemos y de lluvia.
De sol y de casi invierno.
De transición, de reflexión, de sprint final.
Noviembre nuevo. Lágrimas viejas.
lleno de incertidumbres bajo los árboles,
lleno de hojas secas bajo los bancos.
Pero noviembre es así.
Empieza con los muertos y termina con el frío.
Un actitud positiva se necesita
para afrontarlo.
Para sobrevivir(lo).
¿No es un mes raro?
De crisantemos y de lluvia.
De sol y de casi invierno.
De transición, de reflexión, de sprint final.
Noviembre nuevo. Lágrimas viejas.
martes, 26 de octubre de 2010
Recuerdos
A veces pienso que sueño o tal vez sueño que pienso. Porque cuando la lluvia huele a asfalto no me resulta fácil pensar en mis sueños, sino que lo más sencillo es cerrar los ojos y soñar, para que así mis pensamientos se liberen y salten de los charcos.
18/01/2002
18/01/2002
domingo, 24 de octubre de 2010
Un ángel
Por la noche entras en mi alcoba
como un ángel
de blancas alas.
De dulce sonrisa.
De sueños llenos de plumas
como un ángel
de blancas alas.
De dulce sonrisa.
De sueños llenos de plumas
domingo, 17 de octubre de 2010
Amor de gata
Acabo de terminar un libro en el que la gata favorita del protagonista, tiene un protagonismo especial. Y no sólo porque salga en la portada. Se llama Penélope, es de color negro, lleva un collar de perlas en el cuello, tiene 8 hermanas, es ninfómana, lesbiana, coqueta, alcohólica y muy femenina. Su dueño es un señor que se cree Jackson Pollock, que está loco de atar y que tiene una obsesión sexual tremenda con su compañera de largos bigotes.
Me lo regaló una amiga el día que Germán San Nicasio presentó su libro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, hace unas semanas. Me ha dejado algo perpleja porque este chico escribe como si lo hiciera con los despojos del alma de alguien que ha vivido mucho. A borbotones, sin miramientos, sin tabúes, de una forma explícita, quizás algo barroca en algunos trozos, pero como si lo hubiera escrito un loco. Como si te lo estuviera contando un loco con camisa de fuerza. No se corta un pelo en describir la relación sexual que hay entre el protagonista y su mascota (no quiero destripar el libro, pero hay una escena que te la imaginas y da un poquillo de repelús). Quizás eso me ha producido un cierto rechazo, porque me gustan los gatos. Pero visto desde otra perspectiva sí es cierto que al ponerse en absoluta y firme segunda persona es necesario escribir así. Son los pensamientos de uno mismo, lo más íntimo y personal. Haz un esfuerzo ahora y piensa en los pensamientos que te vienen a la mente cuando estás planchando, haciendo la cena, viendo la tele. Hay recuerdos que nos vuelven locos a todos.
“La cárcel de Jackson Pollok” no te deja indiferente. Porque es un trocito de nosotros mismos. Porque parece surrealista pero tiene mucho de verdad. Porque Germán escribe con despecho. Y porque no hay complejos en ninguna página de la novela.
Me lo regaló una amiga el día que Germán San Nicasio presentó su libro en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, hace unas semanas. Me ha dejado algo perpleja porque este chico escribe como si lo hiciera con los despojos del alma de alguien que ha vivido mucho. A borbotones, sin miramientos, sin tabúes, de una forma explícita, quizás algo barroca en algunos trozos, pero como si lo hubiera escrito un loco. Como si te lo estuviera contando un loco con camisa de fuerza. No se corta un pelo en describir la relación sexual que hay entre el protagonista y su mascota (no quiero destripar el libro, pero hay una escena que te la imaginas y da un poquillo de repelús). Quizás eso me ha producido un cierto rechazo, porque me gustan los gatos. Pero visto desde otra perspectiva sí es cierto que al ponerse en absoluta y firme segunda persona es necesario escribir así. Son los pensamientos de uno mismo, lo más íntimo y personal. Haz un esfuerzo ahora y piensa en los pensamientos que te vienen a la mente cuando estás planchando, haciendo la cena, viendo la tele. Hay recuerdos que nos vuelven locos a todos.
“La cárcel de Jackson Pollok” no te deja indiferente. Porque es un trocito de nosotros mismos. Porque parece surrealista pero tiene mucho de verdad. Porque Germán escribe con despecho. Y porque no hay complejos en ninguna página de la novela.
Imposible
Si estamos equivocados,
¿por qué sonríes así?
Si nadie es de nadie,
¿por qué tienes mi alma?
Si tienes mi alma
ya no puedo sentir nada...
es una sensación imposible.
¿por qué sonríes así?
Si nadie es de nadie,
¿por qué tienes mi alma?
Si tienes mi alma
ya no puedo sentir nada...
es una sensación imposible.
sábado, 16 de octubre de 2010
leit motiv
La mujer había perdido la motivación. Un día despertó y se dio cuenta de que dormía sola y desnuda. Se lo había llevado todo. Sólo le dejó operativas las papilas gustativas.
sábado, 9 de octubre de 2010
Otoño
No se qué tiene el otoño para ponerme tan triste. Pero el caso es que me gusta. A veces me da miedo darme darme cuenta de que en el fondo disfruto regodeándome en mi nostalgia. Hoy soy la chica de la mirada gris. Y tengo fiebre... puaj.
domingo, 3 de octubre de 2010
Cosas que pasan
A veces pasan cosas
que quedan en el olvido.
A veces las recuerdas.
Otras veces las vomitas.
Otras veces te las bebes
y te emborrachas.
A veces hay cosas
que nos vienen al oído
y no son susurros.
Son suspiros.
que quedan en el olvido.
A veces las recuerdas.
Otras veces las vomitas.
Otras veces te las bebes
y te emborrachas.
A veces hay cosas
que nos vienen al oído
y no son susurros.
Son suspiros.
Lo que necesitas es crear

Viernes por la noche. Entras y todo es movimiento. Gente que va y viene. Probando, probando, un, dos. La exposición está al fondo. Niños. Cuadros. Amigos. Cerveza. No fumar. Humo de tabaco. Un buitre disecado. Tienda gratis. Hip hop. Flamenco. Teatro. Dos niños mueven sus cabecitas de un lado a otro mientras un skater se desliza de un lado a otro de la pista de madera hecha a medida. Grafitis. Huerto ecológico en jardineras. Botellón. Gente que escala por la pared. Barra del bar. Comida, color, música, arte… cultura. Y para hacer y divulgar cultura hace falta un espacio. Y en Madrid el espacio es la antigua fábrica de Tabacos de Lavapiés, La Tabacalera (Centro Social Autogestionado).
En febrero de 2011 termina el contrato que el Ministerio de Cultura firmó con una plataforma de vecinos de este barrio madrileño y no se sabe lo que va a pasar. Desde la coordinación me dicen que no harán tanta protesta como un ejercicio de estrategia y negociación. Pero han demostrado que tienen las cosas claras, que quieren cultura libre, copyleft, top manta, menos comisarios y más libertad de exposición. Más igualdad de oportunidades, tanto para los que crean como los que acceden a esas creaciones. Y lo demostraron la semana pasada cuando, manteniendo firmes sus principios, consiguieron que Alejandro Sanz no grabara su último videoclip allí, porque Alejandro Sanz está en contra de la cultura libre y fue uno de los artistas españoles que no firmaron la petición de despenalización del top manta. Y mira que me duele, porque hace unos años yo era super fan del cantante…
Sin embargo, pese a todas las actividades de este centro social y cultural, único en la capital de nuestro país, la Ministra González- Sinde, no ha ido ni a darse una vuelta para ver qué se cuece en La Tabacalera, sólo a dar una rueda prensa para decir que en febrero empezarán ya con las obras del futuro Centro Nacional de Artes Visuales, que deberían estar terminadas en el año 2012. Sinde dijo en agosto que además de los proyectos de fotografía y video gestionados por el Gobierno, habría otras actividades por iniciativa ciudadana pero sinceramente lo veo complicado teniendo en cuenta los diferentes objetivos que persiguen la Ministra y los coordinadores del centro. Y tampoco creo que los vecinos de Lavapiés accedan a compartir espacio con gestores culturales de lo que probablemente quedará reducido a un museo o pasará a las manos de un banco, como pasó con La Casa Encendida.
Este rollo que he soltado probablemente no te interese, pero como pienso que la cultura es muy importante para la formación de la ciudadanía, y además me gusta la gente creativa y con ideas que intenta administrar su locura creando, quería compartirlo con vosotros. Porque creo que si se suspenden las actividades de La Tabacalera se dará un paso atrás. Y este centro debería ser un ejemplo para el resto de ciudades españolas con un circuito cultural activo. Porque sin espacio no hay cultura.
NOTA: Aprovecho para promocionar la exposición de Juanjo Santos “El perro de Goya” que estará abierta hasta el 10 de octubre en el sótano. Es lo que tiene que no haya filtros comisariales, que locos como Juanjo pueden enseñar a los demás muestras de su locura.
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